Meeke: "El Citroën WRC de 2017
regresa al espíritu del Grupo B"

Kris Meeke cree que el Citroën WRC de 2017 tiene un “increíble” potencial y ha comparado esta nueva máquina con los míticos coches del Grupo B que corrieron en el Campeonato del Mundo en la década de los ochenta.

Meeke ha dado su veredicto después de pilotar por primera vez el coche en un test en las pistas de tierra de Château de Lastours y en Fontjoncouse, en el sur de Francia, la semana pasada.

Basado en el C3 de serie que todavía no ha sido presentado, este será el nuevo WRC con el que Citroën Racing volverá al campeonato en 2017.

“Tan pronto nos pusimos en marcha, sentí que estaba pilotando un coche de carreras real, muy bien diseñado”, ha explicado Meeke. “He estado involucrado en el desarrollo de varios coches, hablando en términos generales, sueles pasar más tiempo esperando que pilotando en las primeras pruebas. Pero con este coche fui capaz de acumular kilómetros y empezar a explorar opciones de configuración. ¡Fue como un sueño!”

Fabricado bajo el reglamento técnico de la FIA del próximo año, el coche es 55 mm más ancho, 25 kg más ligero y tiene más apéndices aerodinámicos que el DS 3 WRC de la marca gala. El rendimiento también será mayor al contar con un diferencial central activo y un turbo con una mayor brida de admisión que eleva la potencial del motor del Citroën hasta los 380 cv.

“Con su potencia y eficiencia aerodinámica, estos coches son fascinantes. Después de mi primera toma de contacto, uno de los mecánicos filmó la expresión de mi cara. No me di cuenta en ese momento, pero la gran sonrisa de mi rostro lo decía todo acerca de lo mucho que había disfrutado pilotado este coche nuevo”, ha comentado Meeke.

Y con el incremento del rendimiento sobre los coches actuales, Meeke ha reconocido que existe cierta comparación con la mítica era del Grupo B.

“Obviamente, fue un período de la historia de los rallyes que todo el mundo recuerda con afecto. Los coches fueron espectaculares, con su audaz diseño y grandes alerones. Estamos volviendo a ese espíritu, con los coches diseñados de manera más agresiva y añadiendo los avances tecnológicos que ahora tenemos en el año 2016”, ha añadido.

Ya confirmado como piloto oficial de la marca para 2017 y 2018, Meeke probó su coche nuevo durante tres jornadas antes de dejar su asiento a la joven promesa Craig Breen, que fue el encargado de ponerse al volante en el cuarto día.

“Siempre es emocionante poder pilotar un coche por primera vez. Pero esto es diferente, este es el comienzo de un nuevo programa principal para Citroën Racing y una nueva era para el WRC. Eso es lo que hace que este momento sea tan especial. Sé que todo el mundo ha trabajado mucho para fabricar este coche. Así que también es especial para ellos. Ahora, que estamos entrando en una nueva etapa del proceso, me toca a mí dar un paso más”, ha concluido Meeke.

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