Desafío

  • Es la única prueba de invierno propiamente dicha: el clásico Rallye de Suecia, que se caracteriza siempre por sus carreteras heladas delimitadas por bancos de nieve.
  • Los pilotos aprenden a tocar esos bancos de nieve para ayudarse en las curvas. Pero si las temperaturas no son muy bajas, estos se destruyen en cuanto los coches impactan con ellos y pueden dejar atrapados en la nieve a los concursantes.
  • Los neumáticos con clavos son esenciales y proporcionan una adherencia extraordinaria, obligando a los pilotos a solo tener que acostumbrarse a la sensación de “estar flotando” y a encontrar los diferentes puntos de frenada.
  • Cuando las temperaturas oscilan alrededor de los 0ºC, los clavos rompen las bases de hielo llegando a contactar con la tierra, lo que puede provocar pinchazos o pérdida de tracción.
  • Con la asistencia al aire libre y las temperaturas llegando en ocasiones a los -25ºC, la rutina habitual de los mecánicos se hace mucho más lenta debido a la ropa de abrigo que llevan.

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