FIA

Puertas abiertas

Una de la situaciones más extrañas de la historia reciente del WRC ocurrió el año pasado, cuando el camino a la victoria del Rallye de México de Sébastien Ogier se vio interrumpido después de que algunos aficionados locales cerraran deliberadamente una verja para bloquearle el paso.

Su copiloto, Julien Ingrassia, se tuvo que bajar del Volkswagen Polo R WRC a la mitad del tramo de Otates para abrir la verja para que tanto él como Ogier pudieran continuar con su carrera.

Los organizadores estudiaron las imágenes posteriormente y le devolvieron el tiempo perdido a los franceses.

La historia no se acaba aquí, ya que la especial de Otates vuelve a formar parte del itinerario de este año y la buena noticia es que la verja estaba completamente abierta durante los reconocimientos que realizaron estos últimos días los pilotos.

Esperemos que en esta ocasión nadie juegue con la seguridad de los participantes y no cierre la verja en medio del tramo.